Nunca una película dio tanto que hablar

Primero quiero decir que Stanley Kubrick no se prodiga precisamente por dejarnos indiferentes con sus películas (La chaqueta metálica, La naranja mecánica, etc.) pero debo decir que ésta es claramente la película mas abstracta de su filmografía.

Para empezar las escenas rozan la locura, con extenuantes tomas y diálogos parcos que en cualquier otra película parecerían un despropósito, tedioso y monótono. Pero, sorprendentemente (si no viste la película y estás leyendo esto) es exactamente eso lo que la hace tan especial. Con un estilo donde prima lo visual por encima de lo argumental y esa mística que rodea a los personajes, Kubrick te hace embarcarte en una aventura por la búsqueda del significado humano que te deslumbra y te hará reflexionar mucho.

En conclusión, ésta película es como el buen vino: cuanto más añejo mejor. Es y será vista como una obra imperecedera que sobrevivirá al paso de los años con la misma frescura, ya que su pregunta es intemporal: ¿Qué somos y cuál es nuestro origen?



10/10: DESCUBRIENDO LA BELLEZA DE LO DESCONOCIDO, EXPANDIENDO LAS FRONTERAS DE NUESTRA IMAGINACIÓN, CULTIVANDO NUESTRO INTELECTO.

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